samedi 6 septembre 2008

Un punto más de razón...

... entre mil más de incoherencia.

jeudi 4 septembre 2008

Define literatura, resume poesía

Literatura, espejo del alma,
Fiel amante de madrugada,
Risa sonroja e impasible,
Esperanza de lo imposible.

Poesía, reflejo del corazón,
Ausencia de cabeza,
Con certeza, resentimiento,
Y del sentimiento la ilusión.

Letras, escritura de sangre,
Joya del escritor solitario,
Alimento del papel y, a diario,
Fieles amigas de horas muertas.

Rima libre, el volar de las palabras,
Magia sublime de unas manos puras,
Caracterización de la belleza plasmada,
En un papel, rasgada, a la espera.

mercredi 3 septembre 2008

Distorsionada

Ante el espejo observó con detenimiento su reflejo, llevó la mano al cristal y resiguió con el dedo índice cada curva, cada kilo de más, cada desperfecto en su cuerpo adolescente, miró con pena la imagen que ante ella se ofrecía y bajó la cabeza: “gorda”, rezaba hacia sus adentros, “gorda” y las lágrimas caían por sus mejillas, “gorda” resbalaban con lentitud y se entregaban a sus sedientas comisuras. Despegó después de un rato de lamentos la mano del cristal y con lentitud la dirigió directamente a la piel desnuda, blanca, fina y cetrina, sin color. Acarició con suavidad su cuerpo y notó cada costilla, cada hueso, la pelvis, todos los rincones ocultos de su fisonomía desnutrida. Intentaba razonar pero la obsesión la abatía, la confusión se la tragaba y ella movía con negación la cabeza, de derecha a izquierda, repitiéndose de nuevo “gorda” y añadió, con odio propio, “demasiado gorda para ser feliz”. Se tiró en el suelo, sentada y vencida, con las lágrimas recorriendo todo su rostro como si los ojos sangraran para deshacerse del dolor en vano.
Minutos después acabó vistiéndose y secando la humedad de sus parpados para ir con toda normalidad a hablar con sus padres y finalmente anunciar un “hoy como fuera con Naiara”.
Después salió por la puerta y se refugió en las calles del polígono industrial entregándose al camino solitario, sin alimento y sin gula.

dimanche 31 août 2008

Te vas

Seguí caminando con los ojos húmedos por las lágrimas y la vista gacha. Sentía que algo latía en mi pecho con fuerza y violencia, como si quisiera salir de su hogar y, si hubiese podido, le hubiese complacido arrancándolo de mí, pero lo intentaba y no me era posible. Me llevé una mano a la zona de donde provenía el insaciable “bum-bum” y al tocarlo me ardió, me dolió como jamás antes lo había echo y, en ese momento, creí saber el porque. Ausencia, mal recibida vivencia en las rutinas, algo que destroza y no olvida (y el olvido no existe), ¿síntomas? Un vacío en la mente, una mirada difusa a la nada, un ardor incontrolable en la zona pectoral, lágrimas secretadas por el alma e indecisión sentimental. ¿Causas? ¡Maldito amor! Jamás eliges de quien te enamoras y si realizas bien o mal con tus actos, pero es así, viene y nos sorprende abusando de la hospitalidad de nuestro corazón… maldito amor.

samedi 23 août 2008

Muñeca de cristal, destino fatal

Tus ojos, muñeca de cristal, relucen con la noche,
Tus pies avanzan firmes ante tanto derroche innato,
El veneno puro que hay en tus lágrimas acude sumiso,
en la llamada de tus sedientos labios, suave narciso.

Avanzas poco a poco por la escala de la guillotina,
Aires de superioridad, el temor arde por dentro,
El metal abraza con violencia tu cetrina piel, fina,
Y como la miel, tus labios dulces articulan un adiós.

Nadie llora tu difunto cuerpo que en tierra yace,
Sumergido en capas de barro bajo el terco suelo,
En mi cajón quedarán poemas, versos de hace tiempo,
Donde se hallaba la luz de tus ojos reside un negro velo.

...

Muchos problemas, emblemas de la vida y aunque la vida siga no queda ni una miga de la llamada felicidad...

vendredi 22 août 2008

Cuando

Dime que debo hacer cuando mirar hacía adelante no sea suficiente

Una de mis manos golpeó a la mesa, provocándome un golpe que evolucionaría en un feo hematoma. Rabia, el sentimiento opuesto a la esperanza que, estando tu a mi lado, me invadía entregándome la paz en noche y día.

Cuando recuerde que me enseñaste a amar, pero jamás a olvidar

Las lágrimas brotaban de mis ojos como fuentes de agua pura, que resbalaban por mis mejillas y rozaban las comisuras de mis labios, sedientos de dolor. Buscaba esquinas en las que acurrucarme y probar la relajación, las manos, apoyadas en mis rodillas, temblaban con temor por el frío de la desesperanza. Y del sueño del tenerlo todo, me ha quedado más bien nada.

Cuando por mi mente pasen tantos bellos momentos

Me abatí contra un cristal y cuando quise ver mi reacción involuntaria ya era demasiado tarde, los nudillos habían traspasado el vidrio de la vitrina y fragmentos incoloros de este se habían adherido a mi piel, rasgándola con furia y haciendo que un líquido rojizo-oscuro acudiese a la abertura para, en vano, obstruirla y regenerar la piel.

Cuando me dé cuenta que ya no estás aquí y todo haya perdido su valor

Mi cara se inundaba en agua salada mientras tiritaba por el frío que la tormenta exterior hacía entrar a la habitación por el ventanal, respiré hondo e intenté tranquilizarme pero no se bien si en aquellos momentos me conquistó la locura o quizás el amor degeneró en algo violento pero dejé de querer caminar, de tener el privilegio de hablar o de vivir, y solo en ese momento, quise morir.

Cuando intente matarme, y el puñal acierte diana

Corrí hacia el baño y me abalancé contra la estantería, palpé con ansias hasta encontrar unas cuantas cuchillas oxidadas, las mismas que tú utilizabas cuando aquí residías, las acerco a mis muñecas y disfruto del contacto escalofriante que producen en mí, acaricio mi piel con ellas, formando pequeños cortes que apenas llaman al líquido. Con la decisión tomada y cogida de la mano a la añoranza aprieto con fuerza y la sangre se escapa de las venas, corriendo en libertad por mi brazo que poco a poco dejo de sentir. Todo se vuelve borroso y confuso, todo desaparece ante un velo negro y vuelve a aparecer minutos después, con otra vista, con otro ser. Me visualizo estirada, pálida y muerta, me miro al espejo y no encuentro reflejo. Que gran gracia la de ser ángel.

Y por si algún día me recuerdas, entre los blancos almohadones del cielo, yo te esperaré